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La nueva Ley General de Aguas y su efecto en los proyectos inmobiliarios

La Ley General de Aguas, publicada en diciembre de 2025, y la reforma a la Ley de Aguas Nacionales cambian la forma en que se obtienen y conservan los derechos de agua. Para desarrollos habitacionales, industriales y parques, el agua pasa a ser una variable jurídica central desde la planeación.

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En una región que ha vivido crisis hídricas recientes, el agua dejó de ser un servicio que se da por sentado. El 11 de diciembre de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que expide la Ley General de Aguas y reforma la Ley de Aguas Nacionales, vigente desde 1992.

Los cambios principales

El derecho humano al agua como eje. La nueva ley es reglamentaria del artículo 4o. constitucional y prioriza el consumo personal y doméstico sobre otros usos.

Fin de la transmisión libre de concesiones. Se elimina la posibilidad de que los concesionarios transmitan libremente sus derechos a terceros. Los volúmenes que se reintegran a la autoridad pasan a un fondo de reserva, desde el cual la Comisión Nacional del Agua los reasigna, privilegiando el derecho humano al agua y otros fines de interés público.

Un nuevo registro. El Registro Público de Derechos de Agua da paso al Registro Nacional del Agua.

Competencias municipales. Los municipios conservan la responsabilidad de los servicios de agua potable, drenaje, alcantarillado y saneamiento. Las entidades federativas debían armonizar su legislación en un plazo de ciento ochenta días.

Implicaciones para el sector inmobiliario

  • Desarrollos habitacionales: la disponibilidad de agua y la factibilidad de servicios adquieren un peso mayor en la viabilidad del proyecto.
  • Parques industriales: los esquemas en los que un titular suministraba agua a terceros deben revisarse, pues la ley limita el uso del agua por personas distintas del concesionario.
  • Adquisición de inmuebles con derechos de agua: el valor de un título ya no depende solo de su existencia, sino de su viabilidad regulatoria bajo el nuevo régimen.

Por qué importa

Un proyecto sin certeza hídrica es un proyecto sin certeza jurídica. Revisar la situación del agua desde la adquisición del terreno —y no hasta la etapa de permisos— evita contingencias que después resultan costosas o imposibles de corregir.

Fuentes: Diario Oficial de la Federación, Decreto por el que se expide la Ley General de Aguas y se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales (11 de diciembre de 2025).

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